La compañía Kulunka nos muestra, con este galardonado espectáculo de máscaras, que defender las cosas simples puede convertirse en toda una revolución.
El protagonista de Solitudes se siente incomprendido porque, como casi todos los ancianos para quienes la vida es prácticamente una espera, ya solo desea cosas sencillas. Cosas tan simples que los demás no llegan a valorar su verdadera importancia.
Lo extraordinario de esta historia es que el anciano —contra lo que cabría esperar de alguien con una vida ya casi sin alicientes— no se resigna, no renuncia a sus pequeños deseos y lucha por ellos con determinación y dignidad. Esto, por supuesto, tendrá sus consecuencias para él mismo y para quienes le rodean.
Premios Max 2018:
– Mejor espectáculo de teatro
– Mejor composición musical
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